Cookie disclaimer

Our site saves small pieces of text information (cookies) on your device in order to deliver better content and for statistical purposes. You can disable the usage of cookies by changing the settings of your browser. By browsing our website without changing the browser settings you grant us permission to store that information on your device. Estoy de acuerdo

None

La obra de Bernardo Rossellino

(…) «Se habían comunicado al Pontífice muchas acusaciones contra el arquitecto, es decir, que se había comportado de manera deshonesta y había cometido errores de construcción porque había asumido un trabajo con una estimación de dieciocho mil ducados y había gastado cincuenta mil, por lo que, de acuerdo con la ley de las Éfesis comunicada por Vitruvio, debería haber sido condenado a pagar los gastos.
Este Bernardo era un florentino, por lo tanto odiaba a los sieneses de su misma patria; y todos, en su ausencia, estaban sobre él. Pio, después de examinar las obras y contemplar toda esa clara belleza, invitó al artista a dirigirse a él.
Este, después de unos días, se presentó no sin cierto temor, porque no ignoraba que era objeto de muchas acusaciones.
Pio le dijo: «Hiciste bien, Bernardo, justo al mentirnos sobre el futuro gasto de toda la obra; si nos hubieras dicho la verdad, nunca nos habrías persuadido de poner una suma tan grande, y este noble palacio y la magnífica catedral entre todos los de Italia no existirían. Gracias a tu engaño, estos maravillosos edificios han surgido en poco tiempo, que todo el mundo elogia, excepto unos pocos, quemados por la envidia y el rencor. Por eso te damos las gracias y te consideramos digno del más alto honor entre todos los arquitectos que viven ahora».
Luego ordenó que se le pagara al artista la totalidad de la suma solicitada y que además se le dieran cien ducados y una túnica púrpura. Le dio a su hijo las gracias solicitadas y le dio nuevos encargos. Bernardo, después de las palabras del Pontífice, lloró de alegría y emoción». (...)
Tomado de los Comentarios, Pio II